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Como llegamos a los 30

Julio 16 de 2014

*La creación de siete municipios como Zona Bananera, Concordia, Algarrobo, Zapayán, Sabanas de San Ángel, Nueva Granada y Santa Bárbara de Pinto, le permitió al Magdalena percibir mayores recursos  del Gobierno Nacional.

Hasta finales de los años noventa, el Magdalena estaba conformado territorialmente por 23 municipios, y para esta época, las condiciones sociales eran aún más precarias a las actuales y evidenciaban una región pobre y ausente de recursos.

El Magdalena, uno de los departamentos más grandes del país, contaba con un número mínimo de municipios en comparación a otros de Colombia, que teniendo la misma expansión territorial, triplicaban el número de entes territoriales. Tal es el caso de Cundinamarca que superaba los 80 municipios.

El departamento del Magdalena es uno de los más antiguos del país. En 1886 adquirió su denominación de Departamento, y tiempo después, en el año 1954, durante el Gobierno del General Gustavo Rojas Pinilla,  por medio del decreto 1824 del 13 de junio del mismo año, segregó de su territorio los municipios que conforman hoy el departamento de la Guajira, tales como Riohacha, Barrancas, Fonseca, Villanueva y San Juan del Cesar, ya que según, la administración pública del Magdalena no se podían ejercer  plenamente atribuciones y atender el desarrollo de esa extensa zona que comprendía el Magdalena.

 

Los habitantes de la época relatan que el Magdalena estaba sometido a varias problemáticas, por un lado la ausencia de una administración pública, y por el otro, la presencia de grupos alzados en armas que custodiaban gran parte de este territorio.

Según los funcionarios de la Administración del Magdalena de 1998, los recursos públicos que llegaban a las arcas del Departamento, escasamente alcanzaban para el sostenimiento de las cabeceras municipales, mientras tanto los corregimientos continuaban sin satisfacer las necesidades básicas, registrándose altos índices de pobreza extrema.

Con la esperanza de que algún día se pusiera en práctica un plan de ordenamiento territorial, que le permitiera percibir mayores recursos sociales al Magdalena, vivían los habitantes de esta región, que sin duda estaban dispuestos a coadyuvar para que este anhelo se materializara.

COMO FUE EL PROCESO

Con la llegada, en 1998, de Juan Carlos Vives Menotti a la Gobernación del Magdalena,  surgieron   nuevas perspectivas y visiones sobre el rumbo territorial que debía tomar el  Departamento, contribuyendo a brindarles mejores condiciones de vida a las poblaciones.

Según la información suministrada por habitantes que vivieron de cerca el proceso de desarrollo social del Magdalena, la Administración de Vives Menotti, logró la creación de siete nuevos municipios. “Lograr esto no fue tarea fácil, gracias al empuje y decisión de la misma comunidad beneficiada, hoy el Departamento está conformado por 30 municipios, percibiendo más recursos económico”, aseguró el exgobernador, Juan Carlos Vives Menotti.

Con el fin de dividir territorialmente al Magdalena, buscando el ingreso de mayores recursos de parte del Estado, el exgobernador Vives Menotti, se reunió con las comunidades para diligenciar la propuesta de la creación de siete municipios.  

“Esta región  estaba en completo abandono, sin recursos, sin servicios públicos.  Notamos que de los 23 municipios, ninguno contribuía con recursos a los corregimientos suscritos a su jurisdicción y a duras penas podían autosostenerse”, cuenta Vives Menotti.

Era importante que el Magdalena se sometiera a un crecimiento político. “El Departamento contaba con muchos territorios, por algo era de los más extensos del país, y con 23 municipios cómo podríamos abarcar de manera equitativa todo el territorio”, puntualizó el exgobernador del Magdalena.

En este sentido, la Secretaría de Planeación del Departamento, a través de la Oficina Asesora de Planeación a cargo de Margarita Patricia Díaz Hamburger, adelantó, ante la Asamblea Departamental, proyectos de ordenanza para la creación de los anhelados municipios, esto en la búsqueda de ampliar tanto el número de entes territoriales, como la capacidad administrativa de los corregimientos que bajo jurisdicción de las cabeceras municipales  no recibían la cantidad de recursos de manera proporcional.

“Todas las regiones deben ser autosostenibles y el Magdalena no estaba ajeno a serlo con recursos propios,  solicité a la Oficina de Planeación que iniciara la documentación para que la Asamblea aprobara las ordenanzas”, indicó Vives Menotti.

Fue así como en el año 1999, la Asamblea Departamental, avaló cuatro ordenanzas que   municipalizaban a los corregimientos de Concordia, San Ángel, Algarrobo y Zona bananera,  como municipios del Magdalena. Estos entes territoriales, empezaron a recibir directamente del Gobierno Nacional los recursos públicos

LOS NUEVOS ‘HIJOS’

Cada nuevo municipio constituido lleva una historia. En Concordia, los miembros de la Gobernación del Magdalena se encargaron de la logística para llevar a cabo la primera elección popular de la autoridad municipal.

Concordia con una extensión de 9 mil 76 hectáreas, ubicado geográficamente alrededor de la Ciénaga de Cerro de San Antonio se constituyó como municipio  a través de la Ordenanza 007 del 24 de junio de 1999.

Para constituir a San Ángel como un municipio de 1.198 Km2 de extensión territorial, fueron tomados 507.65 Km2 de Ariguaní; 483.1 Km2 de  Pivijay;  58.59 Km2 de Plato y 146.48 Km2 de Chibolo. Este proceso se dio a través de la Ordenanza 006 de 1999. Mientras que la Ordenanza 008, dio vida legal y administrativa a Algarrobo. 

De las cuatro nuevas jurisdicciones, tres procesos de municipalización se realizaron en normalidad.   Concordia, San Ángel, y Algarrobo, empezaron a recibir en diciembre del mismo año los recursos del Gobierno Nacional que oscilaban entre los mil millones de pesos.

UNA ‘MINA DE ORO’

Una historia que llama la atención es el proceso de municipalización  del corregimiento Zona Bananera que se dio a través de la Ordenanza No. 011. Este proceso tuvo ciertos inconvenientes, los cienagueros crearon el Comité Pro-defensa, mediante una ordenanza considerada como ilegal, para enfrentarse al proceso de separación del territorio bananero que le representaba altos dividendos.

Cabe recordar que la Zona Bananera era jurisdicción de Ciénaga, su explotación agrícola y el recaudo del impuesto predial de los finqueros, sostenía económicamente a este municipio que veía en su corregimiento una ‘mina de oro’, que explotaba, pero a la que no le invertía, “Cuando los cienagueros se enteraron que la Zona Bananera tenía intenciones de independizarse, se enfurecieron, eso fue como quitarle una pata a la mesa”, dijo Dagoberto Olaya, primer alcalde encargado del municipio de Zapayán.

Se despertó entonces un desacuerdo que llegó a instancias nacionales, el Comité Pro-defensa creado por los cienagueros para defenderse y negar la segregación de la Zona Bananera, se encargó de denunciar ante el Ministerio de Hacienda y Planeación Nacional que la ordenanza No. 011 de 1999 violaba la Ley 136 de 1994.

Como consecuencia del inconformismo de los cienagueros, se convocó a un Referéndum por medio del cual se decidiría popularmente lo que le convendría a los habitantes del corregimiento de la Zona Bananera. Esta acción logró alargar el proceso de municipalización y a su vez nacionalizó la denuncia de una supuesta ordenanza ilegal, que tuvo que enfrentar el Gobierno de Vives Menotti ante el Ministerio de Hacienda, donde defendió el derecho que tenía la Zona Bananera de administrar sus recursos.

A los inconvenientes se sumó la posición del ministro del Interior, Néstor Martínez Neira,  quien advirtió en su momento que los municipios  por crearse, tenían debilidad en la generación de recursos propios y no cumplían con los controles constitucionales y legales.

La Zona Bananera parecía significarle mucho a los cienagueros, que hasta las últimas instancias apelaron la ordenanza de municipalidad. Sin embargo, arremetiendo contra el proceso, Planeación Nacional consideró que hubo violación de la Ley 136 de 1994, porque la aprobación se registró en agosto, dos meses después del cierre de sesiones ordinarias de la Asamblea Departamental que fue el 29 de junio.

Para la entidad nacional, los diputados y el gobernador, no diligenciaron  el proceso dentro del tiempo estipulado que permitía la aprobación de la Ordenanza 001 de 1999, teniendo en cuenta que el estatuto que constituyó a la Zona Bananera como municipio se instauró el 9 de agosto.

Como consecuencia de lo anterior, la  Oficina de Asesoría de Planeación, manifestó que dicha solicitud sí se llevó a cabo, asegurando que el proceso de Referéndum fue el que atrasó  la legalización de la ordenanza, que no se firmó en junio sino en agosto, estatuto que según el Departamento  se diligenció dentro del tiempo estipulado.

“Cuando iniciamos la labor de municipalización en la Zona Bananera y demás municipios, nunca recibimos la asistencia de Planeación Nacional, fue un proceso arduo de la administración  basado en la Ley 136 de 1994, la cual aclara que cualquier organismo de planeación puede pronunciarse mediante concepto sobre la conveniencia económica o social de un nuevo municipio”, subrayó la exfuncionaria de la Gobernación del Magdalena Díaz Hamburger.

En consecuencia, Planeación Nacional pidió a la Procuraduría y Fiscalía General de la Nación, investigar disciplinariamente a los diputados que aprobaron la Ordenanza 001 de 1999.

Bajo el criterio de analistas políticos, la separación de  la Zona Bananera del territorio cienaguero, fue sin duda significativa,  pues para esa época este ente territorial, contribuía con más de 25 mil votos para las  elecciones. Para los líderes de Ciénaga, tenía más significado tener el control político de  un corregimiento que  administrar los recursos que otorga el Estado.

BENEFICIOS de la municipalización

En términos legales, cuando la Nación concede a un corregimiento la categoría de Municipio, otorga de manera directa los recursos provenientes del Estado, esto con el fin de suplir necesidades básicas como educación, salud, vías, agua potable y entre otras, electricidad. Para adquirir la categoría de Municipio, existen requisitos estipulados, que contemplan un estudio previo de población, territorio y necesidades básicas insatisfechas, con el cual se estipula el presupuesto que recibirá el Municipio.

Cumpliendo cabalmente con lo anterior, el Municipio, pasa a ser garante y administrador de los recursos. Durante los primeros seis meses de municipalizado el territorio, la Gobernación Departamental nombra un alcalde encargado.

FUNCIONES DE LOS ALCALDES  

Aprobados legalmente los siete municipios, la Gobernación del Magdalena, nombró de su cartera los primeros siete alcaldes en calidad de encargados, que tenían la función de organizar la elección popular en la que cada corregimiento, por medio del voto popular elegiría, a la primera autoridad municipal.

A su vez y con el respaldo de la Gobernación del Magdalena, se definía el lugar donde se instalaría la sede de la Alcaldía, para garantizar, que una vez elegido democráticamente, alcalde empezara la administración de los recursos públicos ante el Estado.

MÁS MUNICIPIOS

Nueva Granada, Santa Bárbara de Pinto y Zapayán, lograron de igual forma su municipalización, estas pertenecieron a las Ordenanzas 003, 004 y 005 firmadas en el año 2000, por el Gobernador del Magdalena.

Santa Bárbara de Pinto, mediante Ordenanza No 003 del 2000, se separó del municipio de Tenerife.  De forma unánime pinteños y tenerifanos, accedieron al proceso de segregación para poder recibir sus propios recursos.

Por otro lado, la municipalización de Zapayán,  se realizó mediante la Ordenanza No 004 del 2000, este ente territorial se separó de los municipios de Pedraza, El  Piñón y Tenerife.  Para el primer alcalde encargado de Zapayán, Dagoberto Olaya, estas municipalizaciones se lograron por la colaboración de la comunidad.   

 ‘PESCA’ MILAGROSA

Otra de las comunidades beneficiadas con el proceso de municipalización, fue sin duda Nueva Granada, que mediante la Ordenanza No 005 del año 2000 se independizó de Plato.  En el proceso no hubo inconvenientes por parte de la comunidad, pero hay que evidenciar que para el exalcalde encargado, Adolfo Aguas Pacheco, su estadía en esta región le marcó la vida.

El 25 de diciembre del año 2000, el exalcalde Adolfo Aguas Pacheco, fue privado de la libertad   en la vía que conduce a Nueva Granada. “Eran las cinco de la mañana cuando a la altura de la Loma del Bálsamo, hombres del frente Domingo Barrios del ELN, me secuestraron al igual que a veinte personas más”.

Recuerda, Aguas Pacheco, que “al momento de ser privado de la libertad se identificó como profesor y prefirió negar su cargo de alcalde municipal.  Al segundo día de cautiverio se dieron cuenta que era el alcalde encargado de Nueva Granada, porque los medios de comunicación lo difundieron, 30 días estuve privado de la libertad”.

Asimismo, el exalcalde de Nueva Granada, relata que “una mañana escuché disparos, llegué a pensar que podía ser el Ejército, pero con la sorpresa que se trataba de las Farc y junto a mi terminaron como rehenes cerca de veinte secuestrados”.  El 21 de enero recobró la libertad y con la nueva administración gubernamental no tuvo más injerencia política.

14 AÑOS DESPÚES

Después de catorce años, el Magdalena continúa con los mismos 30 municipios, de los cuales siete fueron creados bajo la Ley 136 de 1994, que permitía la municipalización si se contaba con una población de 7 mil habitantes, Ley, que posteriormente fue modificada, al entrar en vigencia la Ley 551 del 2012, la cual estipula que para la creación de un nuevo municipio, un territorio debía contar con una población de 25 mil habitantes.

El reciente documento Conpes Social 171 del presente año, registra  los recursos que a la fecha son suministrados en los nuevos municipios, con respecto a Agua Potable y Saneamiento Básico: Algarrobo recibe 689 millones 440 mil 341 pesos, Concordia 544 millones 074 mil 330 pesos, Nueva Granada 1.107 millones 120 mil 548 pesos, San Ángel 928 millones 318 mil 406 pesos, Santa Bárbara de Pinto 763 millones 958 mil 023 pesos, Zapayán 618 millones 208 mil 221 pesos y Zona Bananera 1. 930 millones 674 mil 695 pesos.

El documento también registra, para la Alimentación Escolar: Algarrobo 103 millones 853 mil 850 pesos, Concordia 86 millones 723 mil 687 pesos, Nueva Granada 178 millones 562 mil 535 pesos, San Ángel 128 millones 209 mil 404 pesos, Zapayán 81 millones 450 mil 120 pesos, Zona Bananera 363 millones 536 mil 830 pesos.

Finalmente las cifras del SGP (Sistema General de Participación) de Propósito General son: Algarrobo 3 mil 330 millones 900 mil 317 pesos, Concordia 2 mil 434 millones 204 mil 086 pesos, Nueva Granada 4 mil 164 millones 432 mil 380 pesos, San Ángel 3 mil 099 millones 159 mil 364 pesos, Zapayán 2 mil 734 millones 136 mil 774 pesos, Zona Bananera 2 mil 256 millones 755 mil 904 pesos.

 

 

 

 

 

    

 

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